Opinión en la botella cover art

Opinión en la botella

Opinión en la botella

By: Andrés Gonzalez
Listen for free

Summary

Un podcast donde el columnismo se une a la Escuala Austriaca de Economía para analizar el valor de lo cotidiano.

© 2026 [Opinión en la botella]
Social Sciences
Episodes
  • Dejó a su novio por motivos económicos
    May 14 2026

    Una joven se acercó al que hasta ese día sería su novio y le dijo que su relación había llegado a su fin y que de ahora en adelante debían tomar rumbos separados y caminos que en lo posible no se volviesen a cruzar. El novio, sorprendido, por supuesto, le preguntó por el motivo de tamaña decisión. Ella, por su parte, le respondió que era una cuestión económica. Al caño mandó a su novio por motivos económicos. Una joven capitalina, muy de su casa, ella decidió colgar los guantes en el ring del amor y terminar con su romeo. Después de unos meses de ser el 'amorcito' en los contactos de su flecha, pasó a ser el susodicho o el innombrable.

    Le cortaron el gas a ese arrocito en bajo. La media naranja salió picha y al hembro le sacaron el hombro. Quedó más solo que gimnasio en Nochebuena. La economía resultó más cruel que despertador de lunes en la madrugada.

    La palabra economía en medio de una ruptura amorosa tiene una precisión casi quirúrgica, pero sí se aleja de las ideas y nociones equivocadas sobre ella. Por ejemplo, la siguiente sería una lista de ideas equivocadas sobre la economía: el joven no tenía ingresos suficientes, era un derrochador de lo que le llegaba, era un tipo endeudado, resultó ser una mentira el que iba a recibir una herencia o que ella necesitaba ahorrar en los regalos que ya no le daría. Pero ese no era el sentido que ella quería transmitir.

    Tantas ideas equivocadas para algo tan sencillo. El tiempo es el recurso económico más importante y aquella joven pensó que podía hacer algo mejor con su tiempo. Cuando el susodicho la llamaba disgustado, tenía que pasar por lo menos media hora en el teléfono y luego su disposición para estudiar quedaba por el piso y no se podía recuperar hasta el otro día. Tiempos de desplazamiento a su casa, domingos en los que él quería que lo viera jugar fútbol y cuando ella quería compañía, él simplemente no aparecía. ¿Puede haber un argumento económico más fuerte que este?.

    Entonces, el tiempo es escaso y cada decisión humana implica sacrificar aquello a lo que se renunció, en nuestro caso anterior, el tiempo de estudio. Las necesidades de estas dos personas eran muy diferentes, pero la conciencia de la escasez la tomó ella y actuó en consecuencia. Carl Menger dijo que las personas tienen una actividad previsora que les permite satisfacer sus necesidades y de manera específica lo refirió así:

    'Así pues, respecto de la relación cuantitativa de los bienes, los hombres pretenden, con su actividad previsora encaminada a la satisfacción de sus necesidades, los siguientes fines: hacer una elección entre las necesidades más importantes que satisfacen con las cantidades de bienes de que disponen y aquellas otras que tienen que resignarse a dejar insatisfechas; alcanzar con una cantidad parcial dada dentro de la relación cuantitativa de bienes y mediante un empleo racional, el mayor éxito posible, o bien un éxito determinado con la menor cantidad posible'.

    Dicho en otras palabras, utilizar las cantidades de bienes de consumo directo y sobre todo las cantidades de medios de producción de que disponen de una manera objetiva y racional para satisfacer sus necesidades del mejor modo posible.

    La joven que rompió su relación decidió que su tranquilidad y estudio eran necesidades más importantes que una relación amorosa. Y aunque hubiese valorado más la cuestión del amor, ese joven no cubría esa necesidad. Con el tiempo disponible, esa cantidad específica de recurso, tuvo que resignarse, como dice Menger, a dejar cuestiones insatisfechas y hacer lo mejor posible con lo que se tiene. Qué maravillosa es la economía.

    Esta y todas las columnas anteriores están disponibles con la mejor calidad de audio en el sitio web opinionenlabotella.com.

    Show More Show Less
    5 mins
  • Al político no le quita el sueño tu sufrimiento, el caso de Stalingrado.
    May 12 2026

    "Hay quienes creen que los líderes políticos se preocupan por los padecimientos de sus gobernados y son tan osados que llaman ingenuos a las personas religiosas. Cordial saludo a todos.

    En términos de bienestar, el soberano es el individuo, mientras que el político no solo vende ilusiones, sino que es el palo en la rueda, el bache en el camino o la fricción que detiene. Pero, ¿de dónde me surgió esto y qué tiene que ver con la batalla de Stalingrado?. Resulta que en las festividades para recibir el año nuevo de 1943, Hitler prohibió el consumo de brandy y champaña en su cuartel general. Como respeto, frente a los sufrimientos del sexto ejército que se encontraba en Stalingrado y así se lo comunicaron a su población.

    Sin embargo, el pueblo alemán no sabía que aquel ejército se encontraba rodeado o cercado por el ejército rojo de la Unión Soviética en la acción conocida como operación Urano. Los suministros no llegaban y el líder nazi prohibió la retirada en su afán de conquistar la ciudad de Stalin. Qué gran gesto de solidaridad ese de Hitler. Mientras sus soldados morían de inanición, ellos dejaban de tomar brandy y champaña. Y seguramente cuando se enteraron de la noticia, su ánimo se elevó ante los padecimientos de su líder. Por favor, qué ridículo.

    Como si el engaño no fuese suficiente, los soldados tenían prohibido escribir a sus familiares acerca del cerco y de su falta de suministros y de no obedecer serían castigados. Claro que ni modo de quitarles el pan que no les llegaba. Beevor lo cuenta así en su libro La Segunda Guerra Mundial, cuando cita una carta que nunca llegó a su destino en un avión que fue abatido.

    La siguiente pregunta que voy a formular parece cruel, pero no tanto como aparentar solidaridad con la prohibición del brandy y de la champaña en el cuartel general de Hitler. ¿A quién le importa tu sufrimiento, soldado alemán, que escribiste estas líneas en la esquina de una postal?. La respuesta: a ti mismo y quizá a tu familia, pero solo tú puedes dar cuenta del grado de tu sufrimiento. Y el político, bien, gracias. La comida es el tema principal de la comunicación entre familiares que se encuentran distantes, pero no pueden hacer nada. Su pregunta por la comida, si has comido o no, es una especie de auditoría sobre tu supervivencia. Si has tenido acceso al bien de primer orden, ese que permite todos los demás fines o elementos que procuran bienestar, pero insisto, no pueden hacer nada.

    Para la Escuela Austríaca de Economía, los entes colectivos (pueblo, nación, sociedad) no actúan, ni tienen metas, ni valores, ni sentimientos. Solo es el individuo el que actúa y por tanto puede salir en busca de su bienestar. Palabra esta, bienestar, que solo existe dentro de la conciencia de cada persona.

    El político, ¿qué va a saber de tu sufrimiento?. Prohíbe el brandy por imagen o por preferencias personales, en este caso de Hitler, en un ejercicio de diseño del mundo desde la oficina. Mientras en Stalingrado el poco bienestar viene de la carne de caballo que antes podía tirar de los suministros que ahora no llegan y hace evitar por un corto tiempo morir de inanición. Solo el individuo conoce el grado de su insatisfacción. Ningún líder puede poseer la totalidad del conocimiento sobre las necesidades, deseos y circunstancias de cada persona. Es más, un soldado alemán podría pensar: 'Dicen que Hitler prohibió tomar brandy en su cuartel general. Mejor me lo hubieran dado a mí a ver si puedo retrasar mi congelación hasta mañana'.

    Esta y todas las columnas anteriores están disponibles con la mejor calidad de audio en el sitio web opinionenbotella.com.

    Show More Show Less
    5 mins
  • En Stalingrado la comida mataba, también no saber de economía
    May 7 2026

    En este segundo episodio dedicado a la batalla de Stalingrado me detengo en este hecho: darle demasiada comida a alguien que padeció inanición es matarla. La cuestión de la demasiada comida de golpe para alguien que sufrió inanición, tiene que ver con la mismísima noción de lo que es un bien económico. El que algo sea un bien económico o no, lejos de ser una cuestión física o propiedad del objeto, se encuentra en esa relación particular que establece un sujeto o persona con los elementos que pueden tener a su disposición. Los bienes económicos son aquellos que presentan una relación causal con la satisfacción de una necesidad, ya que, en efecto, la cosa en cuestión tiene las cualidades que la capaciten para satisfacer una necesidad.

    Show More Show Less
    6 mins
adbl_web_anon_alc_button_suppression_c
No reviews yet